miércoles, abril 19, 2006

Un baño de mar

Quizá porque no sé nadar, no soy muy amante al mar. Pero desde que empecé el blog la metáfora del pez fuera del agua ha ido adoptando tanto significado que no puedo evitar pensar, que en semanas como la pasada –en las cuales logro, muy a pesar de mi misma, sentirme a gusto en algún lugar— me reduzco a ser poco más que un pez que encontró su camino al agua.

Sobra decir que estaba de viaje. Estaba “fuera” como dicen. Pero muy “dentro”de un ambiente en el cual me encuentro fácilmente ubicada. Estaba donde todo el mundo es diferente, pero encuentra un grupo (y a veces varios) al cual pertenecer.

En mi viaje vi a una señora parada en medio de una estación de tren, vestida con un traje de baño y orejas de conejo, haciendo una protesta y hablando con los turistas que se detenían a hacerle fotos. Vi personas de tantas razas que hablaban tantos idiomas. Vi perros en librerías; niños en museos; amigos en todas partes; parejas multicolores; pantallas de cine del tamaño de edificios de tres pisos; tiendas con ropa para gordas que no te hacen sentir vieja y pasada de moda; periódicos polacos; puentes y túneles que cruzan ríos; cientos de canales de televisión “buenos”; autopistas con límites de velocidad; electricidad in-interrumpida…

Y me vi a mi, andando por seis días en jeans, tenis, camiseta, abrigo y mochila, con prisa y determinación (como si el mundo se acabase si uno no llega a su destino en el mínimo tiempo humanamente posible). Me vi haciendo planes (otra vez) y ojeando más libros de los que podré leer en toda la vida. Me vi tranquila, como si hubiese regresado a mi casa luego de unas largas vacaciones para darme cuenta de que todo estaba bien; que nada había cambiado.

Regresar a mi paisito no fue traumático, ni triste, ni difícil. Pero sí fue un acto de resignación. Puedo vivir fuera del agua todo el tiempo que sea necesario, porque sé que un día de estos me regreso al mar.

“Leaving New York, never easy; I saw the light fading out” (REM)

10 comentarios:

Rosalina dijo...

Me inspira.

Wendy Soto dijo...

Ayer tuve mi reunion anual con los miembros de Dominicans On Wall Street y la mayoría expresaron su interés en vivir en la República. Que te parece?

María la pez dijo...

Bueno comadre, para todos hay un mercado. Vamos a ver si una de ellas me deja su puesto de trabajo y yo les dejo mi apartamento pa que lo alquilen.

Ariskelmys dijo...

Oh como te entiendo!!!

Ailyn Hilario dijo...

El pez encontró su mar. Lucha por navegar en tus aguas. Todavía hay muchos peces que no lo han encontrado.

Ailyn Hilario dijo...

El pez encontró su mar. Lucha por navegar en tus aguas. Todavía hay muchos peces que no lo han encontrado.

Mariel dijo...

Te entiendo tanto mary, y mas ahora que estoy de viaje tambien, la verdad es que espero alguna vez poder vivir aqui, pero lamentablemente tengo que asumir que este pez nada en aguas caribeñas.

María la pez dijo...

No hay que asumir nada. Hay que darle volao. A por ellos, Mari.

lagitti dijo...

A veces yo llego de las vacaciones necesitando otras vacaciones, no para descansar, sino para reponerme del trauma.

Carolin dijo...

Bueno Maria la vida es así, ya lo dice el dicho "la felicidad en casa del pobre dura poco"...
Sin embargo hay que seguir adelante porque en el algún momento viviremos en casa de ricos, quizás así la felicidad dure más. jeje

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