jueves, febrero 08, 2007

Extrañando a la prensa

Quizás porque fue mi amor por las letras lo que me atrajo del periodismo, cuando yo entré a la escuela de Comunicación Social tenía la idea de que me estaba formando por ser más una versión femenina García Márquez que una versión femenina de Pulitzer. Dicho en términos más simples: yo no sabía en lo que me estaba metiendo.

No sabría decir en qué momento me entusiasmé por el periodismo. No creo que hubo un sólo profesor, ni un evento, ni una clase en específico que me hiciese entender que el periodismo es un servicio social al cual uno debe comprometerse sólo si entiende los sacrificios que tendrá que hacer; pero creo que para el final de mi primer año de estudio de comunicación social, yo ya quería ser periodista.

Desde ese primer año hasta ahora, han pasado muchos más. Incluso pasó el momento en el cual dejé de hacer las funciones de periodista, para empezar a trabajar de “referencista” (un término anglosajón para bibliotecaria) y más recientemente de relacionadora pública (de hecho mi titulo es más chulo de ahí, pero mis funciones son esas). Desde entonces, mi vida ha sido mucho más tranquila, mi bolsillo mucho más feliz y tiempo más libre, pero todavía me hacen mucha falta los medios. A pesar de haberme “salido” hace casi cuatro años, no puedo evitar sentir que le estoy faltando a la promesa que hice cuando, todavía estudiante, me comprometí con el periodismo.

La situación de los medios dominicanos –sobre la cual me niego a disertar en este espacio—no me incentiva a dejar mi trabajo para regresar a la redacción. En especial, porque no me es claro el tipo de futuro que podría tener si tomase esa decisión, pero me siento como la mujer que deja al esposo que pega cuernos, pero que lo sigue queriendo; llena de nostalgia. No puedo evitar imaginarme en el ruido de la sala de redacción, ni soñarme con esos momentos en que tu nombre firmaba un artículo controversial de primera plana, haciendo que todos los sacrificios, los días de trabajo de 16 horas y los malabares que una tuvo que hacer para conseguir la información valiesen la pena.


Estoy, en el presente, en un periodo de transición. Entiendo que mi trabajo, por bueno y bien remunerado que sea, debe ser temporal, y que tendré que encontrar un punto intermedio entre la vida en la prensa y la que llevo hoy, en la que pueda recuperar un poco de ese espíritu de servicio social que cargaba cuando era periodista en ejercicio, y con ello un poco del sentimiento de realización que a menudo me evade.

Voy pa’ ‘lla señores. Les cuento cuando llegue.

9 comentarios:

njp dijo...

Bueno mi'ja si no estas contenta en tu trabajo...

Pero no puedes escribir "freelance" para la prensa????

Además buenos tiempos vienen por ahí, aguanta un poquito más y veras que de nuevo estaras escribiendo.

principemestizo dijo...

animo!!
a veces uno s enecuntra enes epunto intermedio del camino o enuna interseccion del avida, pero cree en ti

lagitti dijo...

aaaaah! pero sí lo que te hacen falta son los días de 16 horas, vamos a buscarte un trabajito en una agencia... qué tú crees?

sé que llegará maría, a donde sea que decidas ir. los niños pueden!

La vida en olla dijo...

1. "Me siento como la mujer que deja al esposo que pega cuernos, pero que lo sigue queriendo". ¿Te dije que esa fue una perla Majorica de analogía, verdad? Te devuelvo todos los HeroPoints que te quité cuando ordenaste comida en La Marina.

Joan Guerrero dijo...

Que conste, hay tiempo de volver atrás. Y finalmente, colocaste algo sublime que "la vida en olla" la colocó primero: quieres pero quieres volver.... y eso es bueno.

Pabletowh dijo...

María... You are made of Awsome! Y que bueno que te mantegas fiel a tus deseos, a tu vocación.. aunque la verdad te entiendo, dice una tia mia que el dinero no compra la felicidad ni realiza, pero crea una fantasía tan parecida que engaña!

Desde que llegues Vocea... para que seas siendo mi ejemplo a seguir!

Anabelle dijo...

llegarás, de eso no me cabe duda...

Claudia dijo...

Ay Diooooo... y siento una lagrimita...

Carolin dijo...

Te entiendo María. Hacer lo que a uno le gusta con pasión, porque es nuestra vocación o porque en algún momento nos dimos cuenta que es lo que hace a uno feliz, es algo maravilloso... actualmente estoy escribiendo en un medio quizas no en lo que me apasiona pero igual me siento bien porque sé que mi vocación está en escribir y por eso mis dias son mejores...
Tu eres excelente María, y tanto a ti como a Itania María les debo hoy las gracias por despertar en mi esa pasión. Y siempre lo diré ustedes han sido mis mejores maestras. Te deseo mucha suerte y la verdad es que me encataría ver tu firma pronto en un medio escrito!

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