jueves, junio 14, 2007

“Si yo quiero ser negro, déjenme ser negro”

Quizás porque a mi me dicen rubia, blanca o gordita en vez de negra o morena, yo no suelo darle mucha mente al tema de la raza en República Dominicana. Y tal vez eso me hace ignorante o cualquier otra cosa igual de grave, pero la gran verdad es que el haber nacido con cierta tonalidad de piel te exonera de algunas de las consecuencias más graves que vienen con ser evidentemente negros (porque aunque no siempre tan visiblemente, todos somos negros) en República Dominicana.

Cuando me toca participar en esas conversaciones, digo lo que creo y lo que he visto: que el dominicano no le gusta considerarse negro, que todos somos negros, que aquí no hay indios… y cosas similares, pero termino siempre diciendo que el dominicano no es racista.
La verdad es, que somos una nación “integrada” (es decir, sin separaciones formales de servicios y demás para “blancos” y “negros”) pero no por ello dejamos de ser racistas. No es que estemos viviendo el Apartheid sudáfricano, pero tampoco es que tenemos igualdad. ¡Que cosa, señores, ver que a pesar del progreso en infraestructura y en tecnología, no hemos avanzado en algo tan básico como no ver el color de la gente! Y que vergüenza que sigan apareciendo en le periódico artículos como el que publicó el pasado miércoles el Miami Herald titulado “negación negra” refiriéndose a la forma en que los dominicanos entendemos y apreciamos nuestra herencia y nuestro color de piel. De hecho, el artículo incluye una cita de un señor que escuchó a otro pelear en la JCE porque le pusieron que él era indio. “!Si yo quiero ser negro, déjenme ser negro!” gritaba el señor.

Puede que el artículo esté viciado por las opiniones—a mi entender extrema—de algunas de las personas que entrevistaron, o puede ser que yo me esté cegando una vez más por mi tendencia a justificarnos y a entender que las cosas no son tan graves y que ellos hayan recogido algo muy parecido a la verdad dominicana. Pero eso no es lo importante. Lo importante es que se nos invita a reflexión. ¿Hasta cuándo seguiremos usando la herencia de la dictadura y las heridas de la guerra de independencia como excusa para nuestra incapacidad de cambiar?

Pero como mi intención no es predicar, y temo que estoy atentando dar clases sobre un tema que no trato muy bien, mejor les invito a que lean ustedes mismos el artículo del Miami Herald, vean el slide show que le acompaña para que si quieren hagan las reflexiones usted mismo.


PD: La foto es de Anabelle Soto, tomada a dos bellezas dominicanas en Montecristi: mi hermana Mérida y su hija Elizabeth. Dos mujeres bellas y negras, no indias...

9 comentarios:

Milonga dijo...

Pera, pera, perate, de verdad Xiomara Fortuna coge güagüa y de paso le halan el pelo y le enganchan peines?. El señor este Dawn Stinchcomb, que sale al final del viciado (no Pez no te estás cegando) reportaje, dijo que las meseras no lo querían atender y otras cositas más. El fue en 1999, me pregunto en que sitio habrá sido eso, porque es la primera vez que escucho algo así, a menos que haya ido a algún barcito de moda de esos de Naco, que dudo mucho.

Yo creo que somos más clasistas que otra cosa. Es cierto que tener el “pelo malo” no ayuda mucho en RD, pero es que los que nos dirigen no se han encargado de educar a la población sobre el “color real” de piel. Un amigo que vino recientemente de allá, me mostró su nueva cédula y en color de piel decía “Mestizo”. ¿?.
Nosotros tenemos una gama de tonos de piel muy diversa, y así como hay por ahí gente “morenita lavaíta” e “indiecita clara”, tenemos “negro teléfono”. ¿como se clasificaría a un “pelo malo” de piel blanca y nariz ancha? ¿Negro? ¿Blanco?

La vida en olla dijo...

Ir a Estados Unidos para mí es darme un baño de realidad, sabiendo que allá nadie va a llamarme india, sino negra. Cuando leí el párrafo que dice

"Money, education, class -- and of course straight hair -- can make dark-skinned Dominicans be perceived as more "white," she said. Many black Dominicans here say they never knew they were black -- until they visited the United States."

me sentí muy identificada. En realidad, la pieza completa está, por falta de una mejor frase, para reirse, porque llorar no soluciona nada.

Trisni

P.D. ¡Elizabeth, yo juraba que esa era una foto de Rihanna o de Beyonce o de alguien así! ¡Cuánto fabulosismo!

Pabletowh dijo...

Creo que el asunto es de clases, el negro no es menospreciado por ser negro, es que socialmente los negros no son dueños de plaza, no lavan dinero, no son empresarios batifabulosos que salen en la marina de Cap Cana. Entonces los negros (que por momentos hasta lo he hecho) nos adaptamos a los parámetros de los blancos, porque es cierto por momentos al blanco no lo ven como al negro, como atracador, no es chófer de carro público, coquero, maestro de construcción o un vil peatón.

Mi padre se ha encargado siempre de decirme que la raza india no existe y digo claro que soy negro , pero entiendo cuando una mujer se pasa su vida alizándose, porque el cabello a lo "salvaje" al menos que sea un "afrito cool" trae sus altas y bajas.

pd. Rihanna es una chambra al lado de elizabeth! y Merida dice quitate!

Mariel dijo...

Creo que la tipa se pasa en sus comentarios, no creo que la gente necesariamente se alize el cabello porque quiere ser blanca, el cabello malo es hasta dificil de peinarse, pero que no quiera ella ahora quitarme mi forma de hablar, dije malo asi como digo gasolina de la mala, no porque crea que sea algo "oscuro y malo" si no porque es nuestra forma de hablar. Estoy segura de que Ada (mi segunda madre, que nos ayuda en casa) se aliza el cabello porque se le hace dificil pasarse el peine, no lo hace porque secretamente quiera ser blanca.

Aunque muchas de las cosas que dice son ciertas y siempre es duro que te den por el pelao, también creo que exagera y eso es lo que me molesta. Lamentablemente es cierto, somos una nación negra racista.

lagitti dijo...

bueno, cuando lo leí me pregunté lo mismo, que dónde sería que le pasó eso a esa persona, que le gritaban cosas y le halaban el pelo a xiomara fortuna. me imaginaba a esa señora andando por la calle y gente, de simpático que es el dominicano, vocéandole "morena, no cojas más sol!". expresiones a las que estamos acostumbrados por reflejar la jovialidad y ocurrencia del dominicano. pero de que hay esas diferencias, estúpidas o no, las hay, el sólo hecho de catalogar el pelo crespo, como "malo" es un término despectivo, no vamos a engañarnos. quien se alisa es porque quiere tenerlo liso, como la gente blanca.
cuando critiqué públicamente los enunciados de AI sobre el trato a los haitianos, de ninguna manera intenté tapar el sol con un dedo, aquí hay racismo, hay diferencia, que nsosotros mismos querramos creer que nosotrs no lo sentimos es otra cosa, pero está tan indeleble en nuestra idiosincracia que no nos damos cuenta. cuántas veces no hemos dicho/oído: "fulanita mejoró la raza"/ "caco de locrio"/ "negrito come-coco"... ya sí mil linduras más. lo que hay es que aceptarlo para poder cambiarlo.
ya.

Ailyn Hilario dijo...

El artículo me pareció viciado desde el principio. Es cierto que en nuestra sociedad existe el racismo, así como el clasismo, pero no a los límites que ellos señalan, prácticamente nos hacen ver intolerantes, como si fuéramos una pequeña ramificación del Ku Kux Klan.

En todo caso, salió un artículo hoy del periódico El Nacional, donde Xiomara Fortuna afirma que sacaron de contexto sus declaraciones (ella hablaba de 1981). Reproduzco el link debajo.

http://www.elnacional.com.do/article.aspx?id=19802

Respecto a lo del pelo, hay cosas que poco a poco han cambiado, por ejemplo es un poco más frecuente que antes ver a una chica con pelo afro y lucirlo bien. Pero hay que reconocer que la gran mayoría, incluyéndome, prefiere laciarse el pelo, pero eso, según mi punto de vista, no es renegar de quién se es, pues el pelo nunca será la esencia de quien soy.

María Isabel Soldevila dijo...

Recibí el artículo del Herald como parte de un foro informal de periodistas amigos y las historias que cuentan las entrevistadas quedaron muy enriquecidas con los testimonios de muchas amigas dominicanas, orgullosamente negras, que han vivido experiencias duras con relación a la negritud.

Creo que es cierto que la gente de este país quiere olvidarse de su lado negro, al punto de mandarlo para detrás de la oreja.

Mucho de lo que dice el artículo es cierto, lo he visto, esuchado aunque, como le pasa a la Pez, aparte del pajón (que muchas veces me han mandado a peinar) y la "naricita" que tengo, poco indica a simple vista la negritud que guardo en el genotipo. Mi padre nunca ha dejado que los ojos verdes me confundan, siempre ha dicho que mis hermanos y yo somos "pálidos", porque nadie es blanco en este país.

Querida Pez, los cánones de belleza no llegaron de la nada. Así como la delgadez extrema y la escasez de curvas, el pelo rubio y las facciones finas vienen de otra parte. Estamos tan acostumbrados a que las cosas sean así, que muchas veces no sabemos de dónde nos viene el gusto por una estética en particular.

Lo bueno es que comencemos a pensar en estos temas y que nos dejemos de creer que todo es por "acabar" con nosotros y nosotras.

LittleMissDrama dijo...

Que alivio sentí leyendo estas letras Maripez, gracias por escribírnoslas.

Lo que siempre discuto con los demás es en Rep. Dom. a diferencia de otras naciones, su gente no tiene orgullo de ser negro. Al contrario, mientras más rasgos “blancos” tienen mejor y más aceptado será. Aunque en otros países el negro aún tiene represiones y discriminación mantiene su frente en alto y se cree bello… aquí lamentablemente no es así, salvo alguna que otra excepción de personas que ven más allá de eso y disfrutan de sus pieles canelas.

Gracias por este post!

Princesa Altanera Preciosa y Orgullosa dijo...

Yo creo que somos más clasistas que otra cosa....

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